27 de Enero, 2026
El acuerdo, que tendrá al Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional UC como eje principal, permitirá optimizar diversos procesos gracias a la utilización de herramientas de ciencia de datos, matemáticas avanzadas e inteligencia artificial. Estas metodologías apuntan a reducir el rango de tareas que hoy se realizan de manera manual, además de acotar los tiempos operativos y aumentar la eficiencia institucional.
Modernizar y hacer más amigables los sistemas digitales existentes, mejorando la experiencia de usuarios internos y externos, la usabilidad de plataformas y la coherencia entre los distintos sistemas informáticos es uno de los objetivos del convenio marco que se firmó este martes 27 de enero entre la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Servicio de Registro Civil e Identificación. El acuerdo tendrá al Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional como actor clave y permitirá diseñar e implementar sistemas de apoyo a la toma de decisiones, basados en análisis de datos históricos y en tiempo real, con el fin de lograr una mejor planificación del uso de recursos humanos, presupuestarios y tecnológicos.
En el acto de firma del convenio realizado en la Casa Central de la UC estuvieron presentes distintas autoridades del Registro Civil, encabezadas por su director Omar Morales. Por parte de la universidad, asistieron Fernanda Vicuña, Vicerrectora Económica de la UC, Eduardo Cerpa, decano de la Facultad de Matemáticas UC, Cristóbal Rojas, director del IMC e investigador del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), Alejandro Cataldo, académico IMC, David Osorio, jefe de gestión del Instituto, y María Del Pilar González, directora económica y de gestión de unidades interdisciplinarias.
Cristóbal Rojas, Fernanda Vicuña, Omar Morales y Eduardo Cerpa durante la firma del convenio.
Durante la ceremonia, los participantes destacaron que el acuerdo tiene un gran objetivo: la optimización de distintos procesos internos del Registro Civil mediante el uso de ciencia de datos, matemáticas avanzadas e inteligencia artificial, con el fin de reducir el volumen de tareas que hoy se realizan de manera manual, además de acotar los tiempos operativos y aumentar la eficiencia institucional.
Alejandro Cataldo, profesor asociado del Instituto y doctor en ciencias de la ingeniería, comentó que la idea del convenio es ayudar al Registro Civil a desarrollar “sistemas y procesos que vayan de acuerdo a los requerimientos actuales. Por tanto, se busca que sean eficaces y que el resultado que va hacia la ciudadanía sea el que el Registro Civil quiere”. Además, agregó el docente e investigador, el documento contempla “capacitar al capital humano de esta entidad, para que sus funcionarios pueden acceder a cursos que les permitan ir mejorando en su carrera profesional”.
Una tercera arista del acuerdo, señala Cataldo, es generar un punto de encuentro común en el que los estudiantes puedan irse formando “a través de nuestros cursos Capstone, proyectos de título y trabajos de tesis de postgrado. El Registro Civil es una organización que nos proveerá de proyectos reales y desafiantes para nuestros alumnos”. Por todo esto, el convenio “genera tres instancias que son muy importantes: transferencia, docencia y educación continua”.
Antes de la ceremonia, los asistentes discutieron los alcances y proyecciones del acuerdo.
Como punto de partida, el trabajo conjunto partirá con la modernización de dos registros: el de posesiones efectivas y el de vehículos motorizados. “Lo que se busca es, a partir de la información que se tiene, revisar no sólo que esté bien registrada. Una de las preocupaciones que tiene el Registro Civil cuando nos hizo esta propuesta es lograr la visualización o seguimiento de eventuales fraudes a través de los datos”, indica Alejandro Cataldo.
“Hay fraudes asociados al narcotráfico que pueden estar asociados al registro de vehículos y de posesiones efectivas. Cuando se habla de bienes y altas sumas de dineros que tienen orígenes no legales, una forma de legalizarlos es mediante maniobras de compra y venta de bienes que se pueden adquirir con montos de 100 o más millones por un auto de alta gama o una casa por 800 millones”, explica el académico IMC. “Si se hace un buen seguimiento de los datos, creemos que es posible descubrir distintos hilos que lleven a la detección de ilícitos que se están cometiendo”, concluye.